"Hemos empezado a construir un nuevo País"

No queremos seguir pagando a un Estado que va en contra nuestra y maltrata económicamente a los trabajadores, a los jóvenes, a las familias, a las personas mayores, a los autónomos y a los pequeños y medianos empresarios. No queremos seguir pagando a un Estado que trabaja para los bancos, y las eléctricas y actúa contra los ciudadanos.

Un Estado que prohíbe al Parlament de Catalunya ayudar a los que más lo necesitan derogando todas y cada una de las leyes que hacemos anulándolas a través de un tribunal constitucional puesto a dedo por el partido de turno.

Queremos hacer un nuevo país, limpio y justo, una sociedad del bienestar avanzada, diversa, inclusiva y cohesionada, con una economía competitiva de base exportadora e industrial, donde todos podamos vivir dignamente. Nos hablaban de crisis, y ahora ya no. Ahora quieren acostumbrarnos a vivir en la precariedad. Nos enseñan las miserias del mundo para que pensemos que siempre hay alguien peor que nosotros, intentando ocultar que son ellos los que con sus políticas nefastas nos están arrastrando a vivir en esta asquerosa precariedad que solo afecta a las clases trabajadoras poniendo cada vez, más distancia entre ricos y pobres.

Pero nosotros no nos conformaremos, porque nosotros queremos y podremos salir de esta mierda de crisis en la que ellos nos han metido por su pésima gestión, por su incompetencia total. Porque cuando invierten, solo lo hacen pensando en ellos mismos y en sus amiguetes del IBEX 35.

A ellos sí les va de maravilla, a costa del sacrificio continuo, de la precariedad de un montón de personas que cada día pierden el trabajo, la esperanza, pierden la ilusión y sobre todo pierden eso que a ellos tanto les preocupa… tener un sentimiento español. La pregunta es, ¿cuantos días puedes aguantar sin comer por mucho sentimiento español que sientas? Estoy más que harto de decir que esto no va de banderas ni sentimientos.

Esto va de dignidad, de las necesidades que tiene el ser humano para sentirse feliz. Y no hablamos de caprichos, hablamos de necesidades puras y básicas. Hablamos de un techo, hablamos de un lugar digno donde vivir, hablamos de alimentación, hablamos de educación, de asistencia sanitaria, de justicia social, en definitiva, hablamos de derechos humanos. No hablamos, al menos yo, de que no haya ricos. Lo que me indigna, es que en mi país haya tantos pobres.

Gente que no puede pagar la luz y se les corta porque las eléctricas tienen que mantener esas puertas que giran y giran para albergar a un montón de gentuza sin escrúpulos. Eso es lo que no quiero en mi país, por eso quiero que entre todos construyamos una república, de todos y para todos. Un país del que sí me pueda sentir, nos podamos sentir orgullosos. Para conseguir todo eso, tenemos que seguir trabajando todos y cada uno de nosotros, no dejemos que pase lo que a ellos les gustaría.

No perdamos la confianza en nosotros mismos, porque desde siempre he dicho que este país lo construiremos entre todos nosotros desde la base social, eso hará, que siempre nos sintamos propietarios de nuestro futuro. Solo nosotros, seremos los únicos responsables del futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos. Solo nosotros debemos tener la máxima responsabilidad de nuestro futuro político y social.

Así que, trabajemos con fuerza y sin descanso por la nueva República catalana.